GRÜNDUNG

Sonne, Sand und Palmen sind es nicht gewesen, die im Jahre 1986 die Deutsche Helga Knies, eine gebürtige Rüsselsheimerin, nach Mallorca verschlagen haben. Vielmehr war es das Tierelend und die hoffnungslose Situation der Tiere in einem spanischen Tierheim in Palma. Dort bemühten sich die Spanierin Nini und deren Mutter, die enorm hohe Anzahl der Abgabetiere unterzubringen.
99 % aller Tiere mußten damals getötet werden. Getötet, da es keine Vermittlungschancen für die Hunde und Katzen gab.

Wie konnte man helfen?

Span. Tierheim (1987)  Refugio de animales español (1987)

Helga Knies gegründete 1986 den Tierschutzverein TIERHILFE MALLORCA E.V. mit Sitz in Rüsselsheim.
Hauptziel:
durch Sterilisation und Kastration die uferlose Vermehrung zu stoppen.

Ein Aufruf an der Universitätsklinik Gießen brachte zuerst einmal Tierärzte und freiwillige Helfer (Studenten der Tiermedizin) nach Mallorca. In Zusammenarbeit mit der PROTECTORA DE ANIMALES Y PLANTAS in Palma wurden im Tierheim dieses Tierschutzvereines kostenlos Katzen kastriert/sterilisiert. An einem Tage bis zu 100 Tiere. Spanische junge Tierärzte kamen hinzu und man begann, herrenlose streunende Katzen, die sich an den Stränden und Hotels aufhielten und permanent für Nachwuchs sorgten, UNFRUCHTBAR zu machen. Kastrationsaktionen für Katzen wurden inselweit durchgeführt.

Das Ergebnis:
Strände, wie z.B. bei Paguera, waren jahrelang „Nachwuchsfrei“. Die früher von den Gemeinden durchgeführten jährlichen Katzensäuberungsaktionen (Vergiftungen) entfielen und die Urlauber freuten sich, nach einem Jahr die gleichen Katzen lebend vorzufinden. Im Laufe der Jahre wurden mehr als 10.000 Katzen unfruchtbar gemacht, viel Leid dadurch verhindert.

Von 1986 bis 1991 arbeitete die Tierhilfe Mallorca e.V. eng mit dem spanischen Tierschutzverein in Palma zusammen, holte Hunde aus den Tierheim und vermittelte diese an tierliebe Familien. Man erkannte jedoch, daß dies keine Entlastung war, denn es wurden immer mehr Tiere abgegeben, als vermittelt werden konnten.

CREACIÓN

No fueron el sol, la playa y las palmeras lo que hicieron que en 1986 la alemana Helga Knies, nacida en Rüsselsheim, se estableciera en Mallorca. Fue más bien la miseria y la situación desesperada de los animales en un refugio de animales de Palma. Allí, la española Nini y su madre, se esforzaban en alojar un enorme número de animales entregados.
Por aquel entonces el 99% de los animales tuvo que ser sacrificado. Sacrificados, porque no había posibilidades de colocar a los animales y gatos.

¿Cómo se podía ayudar?

En 1986 Helga Knies fundó la asociación para la protección de los animales TIERHILFE MALLORCA E.V. con sede en Rüsselsheim.
Objetivo principal:
detener la desmesurada reproducción mediante la esterilización y la castración.
Un primer llamamiento a la Clínica Universitaria de Huyesen, llevó a veterinarios y ayudantes voluntarios (estudiantes de veterinaria) a Mallorca. En colaboración con la PROTECTORA DE ANIMALES Y PLANTAS de Palma se castraron/esterilizaron de forma gratuita los gatos de esta asociación protectora de animales. Hasta 100 animales al día. También se animaron jóvenes veterinarios españoles y se empezó a ESTERILIZAR gatos callejeros que se encontraban en las playas y hoteles y que constantemente tenían descendencia.  Se llevaron a cabo por toda la isla campañas de castración para gatos.

El resultado:
Durante años las playas, como p. ej. la de Paguera, “no tuvieron descendencia”. Las antiguas campañas anuales de limpieza de gatos (envenenamiento) cesaron y los turistas estaban contentos de volver a encontrarse con los mismos gatos al cabo de un año. A lo largo de los años se esterilizaron más de 10.000 gastos, evitando así mucho dolor.

De 1986 a 1991, Tierhilfe Mallorca e.V. trabajó en estrecha colaboración con la protectora de animales de Palma, sacaba perros de dicho refugio y los colocaba en familias amigas de los animales. Sin embargo, hubo que admitir que no procuraba mucho alivio, ya que cada vez se entregaban más animales de los que se podían colocar.